Lo del jueves fue intenso, no se puede negar. Como siempre, fue muy grato volver a verte, no lo se, cuando te vi caminando hacia mí en la calle se me apretaba la guata de la pura emoción...y es que aún tienes esa notable capacidad de producir los mas intensos movimientos telúricos en mi persona.
Me encantó verte sonreir conmigo, poder conversar con esa complicidad de siempre y poder mirarte a los ojos y ver que de verdad te sentías a gusto conmigo. Bueno, si bien tampoco es que me estaba ilusionando ni mucho menos, no fue hasta que te hice la pregunta aquella cuando se rompió la ilusión y empezó el dialogo doloroso. Y era necesario, pues al fin y al cabo no podemos pretender ser amigos como si nada, no? what a cruel thing to pretend, como diría la buena Fiona.
Creeme que bajo ningún aspecto tuve la intención premeditada de hacer brotar esas lagrimas, ni las tuyas ni las mías, pero creo que tu sabes tan bien como yo que esto a veces duele. Y ojo, que no deja de sorprenderme que a tí te siga doliendo, menos después de todo el tiempo que ha pasado.
¿Qué puedo esperar cuando me dices que al evocar recuerdos sientes mucha pena, que se te apreta el pecho? ¿que diablos puedo inferir de aquello??
¿cuando te pido que me digas por qué no querías hablarme por msn y me dices que te cuesta decirmelo mirandome a los ojos?
¿cuando me dices que por un simple mail terminas confundida y sin poder estudiar por días?
¿cuando me dices que te invade la pena cuando yo te doy una pequeña demostración de cariño?
....
Sigo buscando respuestas, pero por ahora me quedo con el lindo recuerdo de haberte visto sonreir y caminar de mi brazo bajo la arboleda, como aquellos días.
un beso, donde quiera que estes al momento de leer estas líneas.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario